Ascensión de senderistas al pico Buciero 2011

Ascensión de senderistas al pico Buciero 2011

Pregonero del Carnaval Santoña 2011

Pregonero del Carnaval Santoña 2011
José Angel Lagarma con su nieta en el escenario.

"Dia del moro"

"Dia del moro"
Matrimonio Lagarma

jueves, 18 de febrero de 2010

Pregón de José Carlos Juncal Ibaceta

Fotos: Antonio Palacio




Foto: José Carlos Juncal Ibaceta



Texto integro del pregón 2010

PREGÓN DE CARNAVAL 2010
 
Buenas noches queridas y queridos santoñeses, amigos y amigas que nos visitáis.
Este año ha recaído en mi la responsabilidad de dar el Pregón de Carnaval 2010, lo cual me llena de satisfacción y orgullo .
Y digo que me llena de satisfacción y orgullo, no únicamente por mi, que soy un simple mensajero, sino porque ahora mismo me cabe el honor de representar a todas aquellos personas, santoñeses o no, que colaboran y participan, desde siempre, desde que se inició el carnaval de la Democracia en 1981, en cada uno de los distintos actos que componen nuestro querido Carnaval Marinero: el Concurso de murgas, el Día Infantil, los Desfiles de Día Grande y el Juicio en el Fondo del Mar.
 
Sería imposible enumerar a todas aquellos amigos y amigas que, a lo largo de estas 30 ediciones , se han disfrazado con los trajes mas variopintos e insospechados, en grupo o individualmente, que han compuesto cientos de estrofas buscado la crítica constructiva y mordaz, alegre y desenfadada o que se han metido en el papel de los peces para contarnos las penas y alegrías de su vida marina. Para todos ellos y especialmente para aquellos que ya no pueden acompañarnos, pido desde aquí, un fuerte y cariñoso aplauso.

Amigos y amigas, está claro que lo que mas nos preocupa ahora a los españoles es la crisis económica que nos apura, pero esto de las crisis no creáis que es nada nuevo. Por eso hay que llevarlo con talante, con cierta liberalidad, con mucha imaginación y con algo de sorna, como lo llevaban los Vinikis de los años 80 cuando cantaban:
“Con la crisis como va, el que mejor va a comer, será el que tenga una buena mujer.

Para del paso salir, también es gran solución,
dejarse el pelo largo y meterse a maricón“.
Esto, que hoy parece una vulgaridad y políticamente incorrecto, por entonces era lo mas normal del mundo. Hoy la expresión correcta y mas fina sería la de gay, que viene a ser lo mismo, pero en ingles.
Otros murguistas de la època, como los “Tronzacamas” , eran mas positivos y nos contaban como se las ingeniaba la gente de entonces para superar la crisis:
“Por la venta se ha corrido, que Picio nunca ha mentido, que Rosaura vende angulas,
a cinco pesetas kilo.
Con lo que gana en la venta, ha comprao una furgoneta, pa vender la mercancía,
a precio de palometa.”
Mucha mas preocupación por el futuro y por la crisis del momento mostraban unos jóvenes Frágile de los años 90 y nos la recordaban con una coplilla que decía:
“Otro año mas, aguantando marea, que la cosa está fea, las fábricas no aguantan, la flota está deshecha“.
Está claro que cada época tiene sus crisis, unas se llevan mejor y otras no tanto.
Las crisis que duelen de verdad y te dejan hecho polvo son las de los 50-60, cuando los periódicos se van alejando poco a poco, cuando miras el plato de la ducha para ver cuantos pelos has perdido hoy, cuando la gente mas joven te dice con mucha educación “Oiga, señor, me dice por favor la hora que es”, o cuando te llaman, como es el caso, para dar un pregón.
Lo peor de todo es cuando pasa una churri de esas guapas, de buen ver y tu sacas pecho y te inflas como un pavo y vas presumiendo de buena planta, aparentando que los años no han pasado por ti y entonces aparecen unas pequeñajas, te tiran de la pata del pantalón y te dicen como que no quiere la cosa : abuelo, abuelito, dice abueli que si te has tomado la pastilla de la tensión que esa es mucha presión para ti.
 

Cuando me plantearon dar el Pregón de Carnaval, lo primero que dije fue que “nanai de la China“, que me pongo como un flan hablando en público y que lo mas probable es que me queda en blanco y haga el ridículo.
Puerto, la alcaldesa, con esa labia que tiene y esa sonrisa, que parece que está diciendo a todo amen, me tranquilizó bastante cuando me dijo: ¿Te acuerdas cuando vino Bibi Andersen a dar el pregón? ¿Te acuerdas de aquel diálogo tan bonito entre el besugo y la sirena?
Pues Bibi, que hacia de sirena, no creo que lo hiciese mejor que tu.
Me dejó a cuadros y descolocado pensando en qué me quería decir: si yo daría mejor el pregón o si haría mejor de sirena. Con estos políticos acostumbrados a hablar con doble lenguaje…. nunca se sabe.
De todas formas , pensé yo, como no
iba a hacer Bibi el papel de sirena con aquellos ojos seductores, aquella boca libidinosa, aquel par de tetas bien puestas y aquel pedazo de cola que la llegaba hasta los pies.

Está claro que lo dijo por el pregón, para animarme y tranquilizarme.
Pero lo que mas me desinhibió, de verdad, de verdad lo digo, fue la madre coraje esa que se explica con tanto desparpajo, que dice verdades como puños, que tiene unos huevos como los del besugo o mas gordos, que defiende a la familia contra viento y marea y dice aquello de …. aquí, punto pelota.
“Yo, por mi hija MAAA-TO”.
La verdad es que se me han pasado algo los nervios y ahora mismo me siento a gusto, a gustín, como el Delegado del Gobierno.
¿Como no me voy a sentir a gusto en esta plaza de San Antonio, arropado por esta gente maravillosa, por este dios de los mares que nos protege y nos tutela, por estos peces que nos cuentan tantas historias y cosas sorprendentes y por los amigos murguistas que con sus cantares nos recuerdan tantas y tantas anécdotas de nuestras vidas cotidianas?
Pues eso, me siento bien, muy a gusto, a gustin.

En Santoña, en estas fechas se desata la magia y ocurren cosas maravillosas que no pueden ocurrir en ninguna otra parte del mundo.
Desde las aves del cielo, hasta los peces del mar, van arribando a la orilla, con salero y alegría al pasar la navidad…
Se mezclan la música y la palabra, la ilusión y la fantasía; la armonía , el bullicio y la alegría, de tal forma, que hay momentos en que uno no sabe si se va a tropezar por nuestras calles y plazas con una bella y misteriosa anjana ; con una fosforescente y brillante estrella marina; con un trastolillo entrometido y juguetón que se esconde en el interior nacarado de una caracola marina o con un fantástico y reluciente grupo de caballitos de mar que serpentean alegres y confiados entre corales y algas marinas multicolores.
La ficción y la realidad nos sorprenden en cada rincón de nuestra villa y nunca sabes lo que te vas a encontrar a lo largo del carnaval.
 
Es todo tan normal y cotidiano que a nadie le extraña ver a un verdel que actúa de fiscal, a Jibión paseando con su perro, a un chicharro de toda la vida tomando el sol en la escollera, a un Bocartillo de primer teniente alcalde o colocando una bombilla en una farola, a Palometa, subido en un andamio, arreglando una fachada, a Pato intentando domar una anguila, a Faneca, con su impecable uniforme de guarda , vigilando la costa, a una ostra pegada a la roca diciendo que no se aburre,
a un baboso liando el palangre en cualquier rincón del pueblo, a el buenazo de Caracolillo paladeando plácidamente un tintorro, a un Carracacho bailón amenizando las fiestas con su chunda-chunda, al mismísimo Neptuno, dios de los mares , presentando al pregonero, a un alegre Cachalote cantando una murga cojonera, a una almeja sufriendo porque la que quieren meter mano, a un muergo acojonado porque le quieren quitar la pichuca, a otro bocarte, a los bocartes, que, aunque vestían el Cantábrico inmenso de plata y de Guipuzcoa hasta Galicia de marineros y terreños eran sustento y delicia, se les ha puesto al borde de la extinción, y lo mas sorprendente y extraordinario de todo:
que un besugo insensato, que dibuja corazones en la playa, sobre la arena, se enamore de una preciosa y altiva sirena que proclama su independencia y su libertad:
Soy libre , dice, tan libre como la estrella que guía al navegante, como la gaviota que vemos volar, como la espuma que escapa a las olas, como el canto del hombre de la mar.
Y allá a lo lejos, en lontananza, entre aromas de yodo y salitre, envuelta por la brisa que impulsa la barca del pescador y levanta sobre las olas destellos de plata y azul, se oye la voz de un marinero cantar:
Pescador de tu playa te alejas
y el amor en la orilla te dejas
sobre el mar va llevándote el viento
a luchar por ganar el sustento.
Anda pescador que ya brilla el dia.
desafía el mar traidor trainera mía.

!!Viva Santoña!!
!!Viva el Carnaval Marinero!!

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